Fue una situación muy especial que se dio cuando apenas promediaba el primer tiempo. En una jugada dividida, Cruz y Brítez disputaron la pelota y Baliño –equivocadamente- sólo decidió mostrarle tarjeta amarilla al defensor rojiblanco, quien quedó en el piso y luego fue atendido por el doctor Calvo, que en la misma jugada había tenido que revisar a Jonathan Álvez, que había quedado lesionado adentro del área.



































