Cada cual tendrá su opinión, que puede ser compartida o no. En este último proceso de tres años a esta parte, Unión cotizó en la cancha algunos jugadores que no tuvieron la misma consecuencia -respecto del precio que se le puso- a la hora de su venta. Es decir, mostraron cosas adentro de la cancha y no se los valorizó adecuadamente en el momento de ponerles precio para su salida. Un claro ejemplo es el pase de Franco Soldano a Grecia, por 850.000 dólares, habiendo sido el goleador de un equipo clasificado para la Sudamericana. Boca lo tiene a préstamo y con una opción que ronda los 5 millones. Alguna vez, Madelón dijo que "a Soldano lo vendieron barato, el club tiene que mejorar su capacidad de venta". Y tenía razón. Soldano no hizo cosas importantes en Grecia como para que se lo cotice de tal manera: no fue campeón, no fue goleador, no fue figura.


































