Debe ser uno de los nicoleños más famosos (nació en San Nicolás) y ese ojo maestro de Jorge Griffa no se equivocó cuando puso los ojos para llevárselo a Newell’s siendo un jovencito de apenas 16 o 17 años. Pero cuando Gustavo Echaniz llegó a Santa Fe para vivir dos de los años más importantes de su vida deportiva en Unión, ya estaba a punto de cumplir 28 años y esa “polenta” en la que Víctor Hugo Morales se apoyó para ponerle el mote de “Potro”, había aplicado y con goles por Chacarita, Huracán, América, Querétaro y el Puebla de México, San Lorenzo y Lanús. No era poco el recorrido, pero era mucho lo que le esperaba dar y recibir en Santa Fe. Por eso, no duda en afirmar que cada vez que puede le dan muchas ganas de venir a Santa Fe y que aprovecha cada viaje desde Bahía Blanca a San Nicolás para subirse a la autopista y venir a visitar a la Peña Tito Tomé —se nota que hizo una buena amistad con él— o a la gente de Glorioso ‘89 con la que mantiene una permanente vinculación.


































