Una situación que puede caratularse como totalmente "insólita" (para ser buenos) se generó en el Mundo Unión con el futbolista "Chiqui" Ezequiel Matías Muñoz, un defensor pedido especialmente por el cuerpo técnico de Unión para reforzar al Tate en la cueva de cara a estas 14 finales. El jugador, motivado por el llamado del Tate y con la chance de sumar minutos, aceptó llegar a Santa Fe, someterse a la revisión médica y avanzar "de palabra" su rescisión de contrato con Estudiantes de La Plata, equipo con el cual había viajado a Brasil por la Copa Conmebol. La sorpresa, que por estas horas desató rumores de todo tipo, se dio cuando el jugador con sus agentes se trasladaron a la sede de López y Planes para firmar un vínculo por 18 meses. "Nos cambiaron en el contrato muchas cuestiones que estaban acordadas con el presidente Luis Spahn", confiaron desde el entorno del jugador a El Litoral. Lo que nadie puede decir, a esta hora, es si el pase está caído o se puede reflotar.


































