¿Cuál es el problema que tiene Unión para levantar la inhibición, además de los inconvenientes para hacerse de los dólares o girar al exterior?, la falta de un acuerdo con Pascual Lezcano, el representante de Munúa. “A cada ofrecimiento que Unión hace, él contesta que no. El contrato tiene penalidades y multas, pero a cada oferta que se le hace, dice que no”, le habría comentado Spahn al Kily, señalando los inconvenientes que hoy subsisten para el levantamiento de la inhibición en esta relación con un personaje bastante particular que hay en el fútbol como es Pascual Lezcano, que no era el representante de Munúa cuando el uruguayo llegó a la ciudad, de la mano de aquella secretaría técnica comandada por Battión y Amut.