Unión mostró, en el primer tiempo, qué es lo que no se debe hacer cuando se tiene la pelota. Al fútbol se juega con la pelota. Claro que sí. Pero hay que tener ideas, claridad, un plan para que se la pueda utilizar debidamente. Incluso ante equipos que salen a defenderse, que juntan toda su gente de mitad de cancha hacia atrás. No arriesgan. Y para colmo, aprovechan la única oportunidad que crean para convertir, cuando el chileno Morales se llevó la pelota por el costado derecho, perseguido por Fascendini y metió el pase al medio para que Lisandro López, astuto y en el día de su cumpleaños número 41, anticipe a Paz y convierta con un remate que resultó imposible para Campisi.
































