"Antes de la pandemia andábamos en alrededor de 17.500 socios y estimamos que hemos 'perdido' alrededor de 5.000, o sea que ahora estamos en unos 12.500 que pagan la cuota. Nosotros teníamos bastante aceitado el tema del cobro por débito, eso fue lo favorable; el perjuicio, obviamente, fue no sólo el problema que significó el virus para la economía personal de la gente y, por ende, descartar algunos gastos, sino también el hecho de que no hubo fútbol durante 8 meses y que ahora la gente no puede ir a la cancha y vaya a saber uno hasta cuándo será", es la primera evaluación que se hace internamente en Unión, cuando se habla de lo que le quitó la pandemia. No sólo fue la merma en la cantidad de socios -algo que ocurrió en todos los clubes- sino en la venta de palcos y plateas y también en las dos potenciales recaudaciones de los partidos con Emelec y Bahía, de la Copa Sudamericana, que se disputaron sin gente.




































