A los 30 segundos de iniciado el partido, Unión tuvo una situación sumamente propicia que no supo aprovechar. Fue una jugada de Estigarribia que terminó con un centro rasante y violento que no pudieron empujar Gamba y Fragapane. Enseguida, Bruno Pittón recibió adentro del área y la falla en el control le imposibilitó transformar, a esa insinuación, en una jugada de real peligro. Punto y aparte. A partir de allí, Unión no inquietó más a Formento. Y, en contrapartida, Mushuc Runa empezó a crecer por la mayor velocidad de sus delanteros y por las ventajas defensivas que otorgó una defensa de Unión que no estuvo sólida.




































