Dice el dicho que “el que pega primero, pega dos veces”. Y fue así nomás. Este Unión menesteroso de goles y también de situaciones de peligro, a los 6 minutos ya ganaba el partido 2 a 0 con un zurdazo de Morales al primer palo que descolocó a Marinelli y luego un violento remate de Pardo, que capturó un balón que quedó boyando adentro del área. Dio la impresión de que a Unión le salía todo lo que no le había salido antes. Tenía fútbol, triangulaciones, sociedades en distintos sectores de la cancha (la de Luna Diale y Del Blanco, por ejemplo), la subida de Vera por derecha (que se fue haciendo más esporádica porque Reali se tiró mucho por su costado y ya no tenía espacios ni tampoco tranquilidad para aportar en ofensiva) y un buen partido de la dupla Gamba-Morales arriba, generándole muchos problemas a una defensa que se complicó y le abrió espacios a Unión para el contragolpe.



































