Del peligroso coma inducido de hace algunas semanas a un crucero rojiblanco de fútbol y goles en medio del Caribe. Ahora parece Aruba el Tate. De la nada misma a casi todo, porque no es sólo el tema obsceno de los números (seis sin perder y 14 de 18), sino que se volvió a lo básico: Unión gana porque juega bien y es mejor que su rival. Esta vez, muchooo mejor que Independiente.





































