Mauricio Martínez es el alma futbolística del equipo de Madelón. Cuando “Caramelo” está dulce con la pelota, el equipo lo siente. El viernes jugó una buena primera media hora, haciéndose dueño de la pelota y metiendo cambios de frente que complicaron muchísimo al rival. Fue justamente el mejor momento de Unión, cuando dominó el partido e hizo lo suficiente para ponerse en ventaja con merecimientos. Luego, el rendimiento del volante central empezó a decaer, entró en algunas imprecisiones y el equipo lo sintió. Pero su momento es muy bueno, trae un rendimiento bastante parejo y ya se ha dicho hasta el cansancio que el funcionamiento de esa dupla de volantes centrales (con Mauro Pittón), funciona muy bien.


































