"El resultado habla por sí solo", dijo el Vasco Azconzábal con alta dosis de certeza. Un 4 a 0 no se discute, aunque resulte sorpresivo para este Unión tan "flaco" de gol. Fue el mejor partido de su era, el que ganó con mayor comodidad, el que no admite ningún tipo de cuestionamiento. Unión hizo cuatro goles pero creó otras tantas situaciones propicias. Fue contundente porque goleó, pero también habrá que admitir que le sobraron razones para justificar tamaña diferencia, algo impropio, lejano en el tiempo si buscamos antecedentes inmediatos. Hacía casi 3 años que Unión no ganaba un partido por esta diferencia. Por eso, cualquier adjetivo que se utilice estará a tono con la importancia del triunfo y también por las condiciones en que se dio. Porque también hacía mucho tiempo que el hincha de Unión no veía un partido con tanta tranquilidad como este, al punto tal que Unión convirtió al segundo tiempo en un "trámite".


































