Los vecinos de Santo Tomé que periódicamente deben viajar hacia Santa Fe, se encuentran en una disyuntiva al momento de decidir ir hacia la capital provincial. Si armarse de paciencia y optar por cruzar el colapsado puente Carretero, o bien tomar el Acceso Norte y prepararse para ingresar a una "zona de guerra". Así lo califican los ciudadanos que viven en los countries que se distribuyen a lo largo de los casi 5 kilómetros del camino pavimentado que une al distrito santotomesino con la autopista Brigadier General Estanislao López. El sinuoso sendero -inaugurado formalmente en el año 2014- oportunamente se había habilitado como una alternativa de tránsito liviano para evitar atravesar el octogenario y siempre complicado viaducto que pasa por el río Salado. Sin embargo las condiciones actuales del Acceso Norte son deplorables.


































