Este 2020 no quedará en la historia solo por el impacto del Covid-19, sino también por una de las bajantes históricas más prolongadas del río Paraná, consecuencia de las escasas precipitaciones. Este panorama de crisis hídrica pone en alerta a las autoridades de gobierno, ya que hace que se multipliquen los esfuerzos para no tener inconvenientes en las tomas de agua, y que el suministro de agua potable siga garantizándose a la población.

































