En la actualidad, durante cada operativo de tránsito destinado a controles de alcoholemia y narcolemia, están presentes los inspectores municipales, que deben actuar ante la retención de un vehículo porque su conductor dio "positivo", por ejemplo. Pero es el personal sanitario contratado el que realiza el test, es decir, procede a la manipulación profesional de alcoholímetros y narcolímetros. Es lo que establece en su artículo 65, inciso b, el Reglamento General de Tránsito de la ciudad (Ordenanza Nº 10.017 y modificatorias).



































