Algo tan simple como abrir la canilla y tomar un vaso de agua es hoy algo que está garantizado, pero a futuro se presenta como un gran desafío en Santa Fe. Esto es debido a la paralización de la obra de ampliación de la planta potabilizadora que abastece a la gran mayoría de los vecinos de la ciudad. Se trata de una obra clave para el futuro de la capital provincial debido a su crecimiento demográfico y territorial. El próximo verano el servicio de pondrá a prueba en las condiciones actuales mientras se aguarda la reactivación de la obra.

































