Aunque la ciudad de Santa Fe cuenta desde hace años con una Ordenanza que regula la tenencia de perros potencialmente peligrosos, los ataques de este tipo de animales continúan ocurriendo, tanto en la capital provincial como en localidades vecinas que integran el área metropolitana. El reciente caso de dos mujeres gravemente heridas tras ser atacadas por un pitbull en Santo Tomé volvió a encender las alarmas sobre los vacíos entre la legislación vigente y su efectiva aplicación.

































