La Costanera Oeste de la ciudad es un escenario propicio para todo tipo de actividades. Durante el día, la gente suele ir a caminar y a correr. El espacio comprendido entre el inicio de la Costanera y el Faro parece el preferido por la gente; el Puente Colgante decora el paisaje y la Setúbal propicia un aire renovador. Ese sector es un punto de encuentro social, aunque las actividades que se realizan por la noche poco tienen que ver con las apacibles caminatas diurnas de los paseantes, ni con la presencia de ciclistas que concurren en busca de ejercicio y recreación.



































