Un biguá menos altera por estas horas una de las postales más reconocibles del corazón cívico de Santa Fe. En la histórica plaza 25 de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, una de las figuras de la Fuente de los Biguás “se voló” —literalmente— y todo indica que no fue obra del azar, sino de un nuevo hecho de vandalismo o robo. La ausencia no es un episodio aislado: un rápido relevamiento visual alcanza para confirmar un panorama preocupante. De las doce esculturas que componen el conjunto, casi todas muestran daños severos. Picos rotos, cuellos fracturados, piezas faltantes, golpes visibles y superficies desgastadas dibujan una escena de abandono. Apenas un biguá conserva su forma original.
































