Días atrás trascendió la frase que dijeron tres hermanitos de 2, 8 y 10 años cuando fueron encontrados por la policía comiendo lechuga en mal estado, tirada en el piso, en la zona de calle Avellaneda al 5800. "Tenemos hambre". Esa respuesta tan simple y al mismo tiempo desgarradora fue el disparador para averiguar si esta escena se repite en otros barrios de la ciudad.


































