La pandemia de coronavirus generó un cambio radical en el comportamiento ciudadano y las formas de movilizarse en la ciudad. Las personas empezaron a evitar el uso del transporte público y adoptaron medios de movilidad urbana, como la bicicleta. También los comercios, plazas o espacios de recreación ubicados en cercanías al hogar de cada uno se volvieron un punto de referencia, que quizás previo a la aparición del Covid-19 no se tenían en cuenta.
































