En particular, el humo proveniente de la quemas de pastizales, es tóxico y puede resultar irritante y asfixiante para la salud humana y de los animales. En ese sentido, se mencionó que en su composición se encuentran diversos tipos de gases como monóxido de carbono, amoníaco, cianuro, benceno, óxido nitroso, óxido nítrico y formaldehído, entre otros. Al entrar en contacto con el aire que se respira, el mismo se propaga por todo el organismo a través de la sangre, principalmente ingresando por vía respiratoria en el intercambio gaseoso que se produce a nivel alveolar en los pulmones. Allí las partículas arrastradas van quedando a lo largo del tracto respiratorio generando sintomatología local aguda.