Que el cordobés tiene su fernet y su cuarteto y La Cañada; que el rosarino su “Negro” Fontanarrosa, y su café de mañana y tarde; que el porteño su tango, su Obelisco y su mítica Avenida Corrientes. ¿Y los santafesinos? Bueno pues, están “Juani” Saer, Ariel Ramírez y Horacio Guarany; está la cumbia, el mate fraterno en la Costanera, el alfajor, el paisaje isleño. Pero quizás por encima de todo eso, y sólo en términos de dispositivos identitarios fuertemente apropiados, aparece el liso.




































