Desde mediados de abril se pusieron en práctica las nuevas potestades para que la policía de Santa Fe pueda retener motos que no cumplan con requisitos legales o de seguridad. La medida surgió luego de un convenio firmado entre provincia y municipio para intentar frenar los hechos de inseguridad que se perpetran con este tipo de rodado. Así las cosas, los efectivos comenzaron a retener vehículos y, según estaba estipulado, se los lleva al corralón municipal.



































