La situación de extrema bajante del río Paraná genera preocupación e incertidumbre para los meses que se avecinan, época del año en que las lluvias escasean en la región. Es por eso que ante la falta de precipitaciones, la otra opción para paliar el estiaje es que las represas de la Cuenca del Plata, ubicadas donde nace el Paraná y aguas más arriba, liberen mayor caudal.


































