¿De qué manera reflexionaría un niño sobre la vida y la muerte? ¿Sobre la libertad, sobre lo que es el bien y el mal, o incluso sobre Dios, tópicos del pensamiento universal? Sorprenderían las reflexiones infantiles sobre estos ejes filosóficos. Quizás el "adultocentrismo", esa suerte de hegemonía de la personas mayores -según la cual sólo ellas pueden detentar el poder del pensamiento- ha eclipsado a las infancias.



































