Así como en la mayoría de los hogares argentinos, la Secretaría de Hacienda municipal está haciendo malabares para llegar a fin de mes. En realidad, para terminar la gestión, la última del intendente José Corral al frente de la Municipalidad, con las cuentas ordenadas. Es que, crisis macroeconómica mediante, la alta inflación y la caída del consumo están afectando las finanzas: desde hace algunos meses se recauda entre un 15 y un 18% menos de los gastos que se afrontan. Para colmo de males, aseguran que el gobierno provincial le debe 530 millones de pesos, casi lo que suma todo el pasivo, entre deuda flotante y consolidada.



































