Una temperatura corporal mayor a 39°, la piel enrojecida, caliente y seca; el pulso rápido y fuerte, un dolor de cabeza palpitante, mareos, nauseas, confusión y hasta la pérdida de conocimiento. Estos son los síntomas de un golpe de calor. Y a estas señales hay que estar atentos por estos días ante las altísimas temperaturas que reinan en Santa Fe.



































