Fue en la noche del sábado. Una mujer de 61 años ingresó a la guardia del Hospital Iturraspe —en Blas Parera y Gorriti—, y falleció tras ser atendida por los médicos del efector de salud, como consecuencia de una fibrilación ventricular, una frecuencia cardíaca que causa un latido inadecuado y acelerado, y puede resultar fatal al derivar en un paro cardíaco.

































