Desde las 0 de esta miércoles, se lleva a cabo un paro en la Municipalidad de Santa Fe, algo que, aparentemente, tomó “por sorpresa” a las autoridades locales.
Así lo afirmó Ezequiel Costamagna, Subsecretario de Gobierno. En estos momentos se lleva a cabo una reunión en el Ministerio de Trabajo.

Desde las 0 de esta miércoles, se lleva a cabo un paro en la Municipalidad de Santa Fe, algo que, aparentemente, tomó “por sorpresa” a las autoridades locales.
Ezequiel Costamagna, Subsecretario de Gobierno, fue quien brindó algunos detalles a Multimedios El Litoral. “En estos momentos estamos relevando para ver cómo viene el acatamiento al paro, pero sinceramente no entendemos los reclamos, nos parecen insignificantes, y la medida resulta desproporcionada para los pedidos que se hacen. Concretamente manifiestan una práctica antisindical y el traslado de delegados sindicales y no sabemos a qué obedece esta situación porque nunca tuvimos un planteo de ese tipo.”.
“El espíritu del intendente siempre es consensuar y trabajamos en esa línea. Llegamos con un caudal de votos muy importante, con una gran representatividad en la ciudadanía, y su estilo, lejos de imponer las disposiciones, es apelar al diálogo, formó un gobierno de puertas abiertas, así que no entendemos la medida”, dijo Costamagna.
“No entendemos los motivos del paro. El 25 de junio acordamos el pago de diferencias salariales del año pasado y firmamos un acta. Nos parece irracional la medida, en un momento en el cual esta crisis le pega fuerte a todos. Nosotros tenemos una caída de la recaudación importante”, concluyó el funcionario.





Milei anunció nuevas medidas por Malvinas: sanciones, una base naval y una ley de soberanía
El Gobierno aumentó el salario mínimo: cuánto es desde septiembre y cómo seguirá hasta abril de 2027
Hallaron muerto a Guillermo Bellingi antes del juicio por la compra de una sede de la Procuración
Alem y Belgrano: por qué una de las esquinas más complejas de Santa Fe sigue generando situaciones de riesgo
B° Candioti Sur: una mañana entre colchones, orina y miedo, donde el problema de vivir en la calle vuelve a aparecer