En el año 2016, como consecuencia de la inundación, el agua de la laguna Setúbal superó los 6 metros de altura, toda la playa estaba cubierta y no se observaba vegetación. Pero desde aquel año hasta acá, comenzó una bajante a raíz de la cual empezaron a aparecer bosques que hoy cambian la vista de la Costanera, la que todavía perdura.
































