-Se da un sábado a las cinco de la tarde. Me llaman del Ministerio para avisarme que venía la primera paciente Covid a internarse, que lo mantuviéramos en reserva porque ya se habían enterado algunos vecinos y en ese momento la gente se ponía muy violenta con el contagiado. Y lo que más me llamó la atención, más allá que durante casi todo marzo nos capacitamos, fueron los momentos duros que se vivieron ese día. El personal que estaba la pasó mal porque tenía mucho miedo, y los que tenían que entrar a las 22 no querían tomar la guardia. Esa fue la realidad que nunca nadie supo. Fue una experiencia que como director me marcó mucho, porque ver a una enfermera que tenía que tomar la guardia, llorando por miedo a algo que en ese momento no se conocía mucho... eran momentos de mucha angustia que se fueron por suerte con capacitación, información y un gran apoyo de todos los compañeros.