Según la Real Academia Española, el adjetivo desolado describe "un lugar desierto, inhóspito o sin vida", pero también refiere a "una persona profundamente afligida". En la Costanera Oeste de Santa Fe, ambas acepciones parecen fundirse en un mismo paisaje: el de un espacio público que pierde su pulso habitual y el de los vecinos que asisten con nostalgia a ese declive.
































