Durante los días en los que un tercio de la ciudad de Santa Fe quedó bajo el agua y la gente, principalmente de todos los barrios del cordón Oeste y el Sur, debió abandonar sus hogares en apenas cuestión de horas, en muchos casos en medio de la oscuridad y con el agua sobre sus viviendas, ocurrieron muchos desencuentros y hubo personas perdidas en estado de desesperación.


































