La memoria puede ser visual, auditiva o kinestésica. Cada cual lleva en su cabeza una fotografía, el eco de una voz o esa sensación de humedad en la piel, en la ropa, en la casa. Lo cierto es que todas y todos los que marcharon este lunes 29 de abril desde la Plaza del Soldado hacia la Plaza 25 de Mayo para recordar la peor inundación que sufrió Santa Fe en su historia lo hicieron bajo un cielo tan gris y lluvioso como aquel martes de hace 21 años atrás. Corrió mucha agua por el río. Más de dos décadas. Algunos ya no están, como la seño de la escuela Zaspe, Ana María Salgado. O están presentes en el recuerdo de esos otros que hoy marcharon para no olvidarlos, como Claudia Albornoz, “La Negra”, la inundada de barrio Chalet que escapó del agua enojada y rabiosa, y montó junto a sus vecinos la Carpa Negra por la Dignidad y la Justicia en la misma Plaza 25 de Mayo, para así mantener viva la antorcha de la memoria. Ella recordó en este día a otra militante que ya no está, Mónica Fesi, “pero que está acá, adentro mío”, dijo, “porque ella me enseñó a luchar en esta plaza”.

































