Cada país tiene un comité de patrimonio mundial que postula todos los años ante la Unesco un sitio al que quiere que sea declarado Patrimonio de la Humanidad. Ese comité tiene una lista tentativa de sitios naturales, culturales y mixtos. "Aquella vez, en 2005, se hizo todo el trabajo pero no se llegó a ser considerado en la lista tentativa de Argentina porque objetaron la falta de preservación del sitio", recuerda Cocco. Todavía no se había realizado la gran obra de defensa contra inundaciones para evitar que la natural erosión del río se siga llevando los restos (ya se llevó un tercio de la antigua ciudad). Otro punto negativo para aquella postulación fue que "estaban expuestos los restos humanos en las iglesias halladas", menciona el arqueólogo. Algo a lo que la museología y la arqueología moderna hoy se oponen, por un cambio de criterios éticos, no por una obligación. "Al estar expuestos, además, iba en contra de la conservación", dice el arqueólogo.