Tal como cuentan los experimentados en el tema, cuando se trabaja como recolector de residuos se está preparado para determinadas "sorpresas" al momento de juntar las bolsas de basura. Cortes con elementos como vidrios, que no fueron cuidadosamente envueltos en papel; pinchazos con agujas de jeringas que no fueron tapadas después de su uso, y hasta tropiezos al correr que derivan en lesiones en diversas partes del cuerpo, entre otros inconvenientes habituales. Pero recibir una fuerte descarga eléctrica al descolgar una bolsita y vivir para contarlo, amerita preocuparse.


































