—Rincón no fue un Estado ajeno a lo que, por lo que veo o escucho, se repitió en gran parte del país. La toma de conciencia, la importancia y casi la única herramienta que tenemos para controlar o al menos minimizar los daños que pueda generar esta pandemia es el aislamiento. Es triste decirlo, pero somos “hijos del rigor”. A partir del endurecimiento de las medidas y los controles, se logró que la gente cumpla. Pero sino, los primeros días el movimiento era casi normal. Fundamentalmente, con la restricción que hicimos en el horario de los comercios, que es la principal causa que genera movilidad. Porque cuesta que la gente modifique el hábito de ir a comprar todos los días para alimentarse, lógicamente, teniendo en cuenta que no todos tienen la posibilidad de hacer una compra que le aguante una semana. Acá desde el 15 de marzo los comercios cierran a las 16, desde las 10. Pero ahora se le pidió el Centro Comercial que se abra una hora antes.