Ahora, cuando a su consultorio llega un paciente de entre 18 y 25 años que aún no ha tenido hijos, abre una pausa, propicia el diálogo y hasta pide una interconsulta psicológica. "Estamos notando un aumento en la población masculina joven. Vienen a consultar como método de esterilidad, y eso que no tienen hijos", informa. "Yo no lo recomiendo, les digo que son muy jóvenes y los mando a hacer una pericia psicológica. Pero aún así los chicos de 18 años para arriba lo eligen", explica Theules. Siempre se firma un consentimiento informado, donde se detallan los ítems de la cirugía, lo que puede pasar y lo que no. "Y quien lo quiera hacer, puede hacerlo".