En muchos sectores del micro y macrocentro de la ciudad de Santa Fe hay un problema de circulación: las veredas son muy angostas. Tal el caso -por ejemplo- de barrio Sur, donde hay aceras en las que los peatones que caminan en sentidos opuestos deben hacer esquives varios para no chocarse, o bien pasar por la calle, con el riesgo vial que eso implica.





































