“No te acobardas de lo triste porque tienes amor a la tristeza. Tu placer es dejar que te conquiste. Y lleno estás de su naturaleza. Ceñida por tu brazo, ella te asiste deshojada del suelo a la cabeza, y su desnudo, donde el día existe, te baña de verdad y de belleza. Glorificado, tu dolor se viste de flor en vaso de agua, de cereza, de niña azul en un ambiente triste. Porque tiene de amor a la tristeza. Porque todo te dió, todo le diste, y lleno estás de su naturaleza”.


































