Desde mediados del siglo XIX, el francés Germain Bazin fue una referencia internacional en Historia del Arte, temática sobre la cual profundizó en sus estudios en la Universidad de París. Escribió diversos libros y ejerció la docencia en distintos puntos de Europa. Pero sus pergaminos más importantes están relacionados con el Museo del Louvre, donde ingresó a trabajar en 1936 y donde más tarde, en 1951 se convertiría en curador jefe de pinturas en el Louvre. Tras ejercer ese cargo, en 1965 pasó a ocuparse de diversas tareas de restauración de pinturas para el sistema nacional de museos de Francia.


































