El caso de Mauricio Lasansky es curioso dentro de la geografía de las artes argentinas. Es que nació en Buenos Aires y tuvo sus primeros acercamientos con la plástica en su país natal. Sin embargo, y en este punto coinciden todas las fuentes consultadas, está considerado como uno de los “padres del grabado estadounidense del siglo XX”. Es que desde que se radicó, antes de cumplir 30 años, en Norteamérica, desarrolló una serie de trabajos que lo hicieron mundialmente conocido y valorado por el papel que cumplió en “revitalizar los medios del arte gráfico y establecerlos como una forma importante de expresión artística al nivel de la pintura y la escultura”, según indica la página web en la que se muestran detalles de su vida y obra (www.lasanskyart.com).



































