"Ahora sí tenemos las herramientas para erradicar la enfermedad de Lyme", dice Kim Lewis, profesor de biología y director del Centro de Descubrimiento de Antimicrobianos de la Universidad Northeastern de Boston. La razón del optimismo es el (re)descubrimiento de una sustancia química que es mortal para la bacteria que causa la enfermedad de Lyme, pero es inofensiva para los animales.
































