En la actualidad, la producción animal en la Argentina evoluciona hacia sistemas intensivos y concentrados que generan una mayor cantidad de residuos sólidos y efluentes recuperables, que los especialistas denominan subproductos. Estos subproductos pueden ser provenientes de la producción avícola, porcina, de tambos y feedlots. Asimismo, los suelos de la región pampeana del país perdieron entre un 30 % y un 50 % del contenido inicial de materia orgánica, producto de la prolongada historia agrícola.

































