A Estudiantes de La Plata le alcanzó con empatar en El Centenario de Montevideo
50 años de la triple corona sudamericana
El 27 de mayo de 1970, El equipo dirigido por Osvaldo Zubeldía se consagró campeón de la Copa Libertadores por tercera vez consecutiva al igualar de visitante 0-0 con Peñarol, a quien había derrotado 1-0 en La Plata. Fue El primero en lograr El título sudamericano tres veces al hilo.
50 años de la triple corona sudamericana
19:53
Se cumplen hoy 50 años de la noche de la coronación de Estudiantes como campeón de América por tercer año consecutivo, al empatar con Peñarol 0 a 0 en El estadio Centenario, de Montevideo, una semana después de haberse impuesto en La Plata por 1-0. Se trató, por cierto, de una de las varias gestas del legendario Estudiantes pergeñado y dirigido por Osvaldo Zubeldía, que entre 1967 y ese 1970 ganó un título nacional y cinco copas internacionales.
En 1967 había roto la hegemonía de los clubes denominados “grandes” con la conquista del torneo Metropolitano, en 1968 había ganado su primera Copa Libertadores y la Copa Intercontinental (también llamada Europea-Sudamericana, El 16 de octubre, versus Manchester United, en Old Trafford), y en 1969 la Copa Interamericana frente a Toluca de México.
El miércoles 27 de mayo de 1970, en un efervescente estadio Centenario que congregó a 60 mil espectadores, Estudiantes se convirtió en El primer equipo ganador de la Libertadores en tres años consecutivos, así como en 1971 se convertiría en El primero en jugar cuatro finales consecutivas, en este caso con derrota a manos del campeón uruguayo, Nacional.
En ese mismo otoño del ‘70, los platenses habían eliminado a River (1-0 y 3-1), y Peñarol a Universidad de Chile en un tercer partido jugado en El estadio de Racing, en Avellaneda. El primer cotejo de la semifinal se jugó en El Monumental y El “Pincha” se quedó con gran parte de la clasificación con un gol convertido por Juan Ramón Verón y sólo restaban los 90 minutos en La Plata para llegar a la tercera final consecutiva.
Finalmente Estudiantes hizo El “trámite” con un 3 a 1 y se clasificó. Oscar “Pinino” Más adelantó a River y luego llegaron los goles de Jorge Solari, Verón y Juan Echecopar. Se trataba de campañas y torneos de una época especial ya que hoy para llegar a una final hay que jugar antes un mínimo de 12 partidos, comenzando en la fase de grupos, y en los ‘70 se alcanzaba El partido decisivo con sólo los dos de las semifinales.
La primera final, jugada El jueves 20 de mayo en La Plata, ante 35 mil espectadores, había correspondido a Estudiantes gracias a un agónico tanto del defensor Néstor Togneri con un zurdazo al ángulo izquierdo del arco de Ariel Pintos. La revancha de la que se cumple hoy medio siglo terminó sin goles al cabo de 90 minutos ardorosos, con abundante pierna fuerte y destacadas actuaciones de los arqueros, El mencionado Pintos en Peñarol y Néstor Martín Errea en Estudiantes.
En Peñarol, con algunas ausencias notorias a guisa de la inminente participación de Uruguay en El Mundial de México, jugaron estrellas de la talla del argentino Ermindo Onega y El chileno Elías Figueroa. Estudiantes es El equipo no uruguayo que más vueltas olímpicas ha dado en El mítico Centenario, un total de tres: amén de la del 27 de mayo de 1970, la del 21 de febrero de 1969 con Toluca y la del 16 de mayo de 1968 con Palmeiras, de Brasil.
Estudiantes estuvo muy próximo a sumar la cuarta copa consecutiva al año siguiente, pero cayó en la final ante Nacional tras ganar 1-0 en La Plata con gol de Daniel Romeo (padre de Bernardo), en Montevideo cayó 1-0 y en El tercer juego en Lima perdió 2-0 ante un equipo en donde jugaba El argentino Luis Artime.
Pero la “gloria copera” volvió a escena en las huestes de Estudiantes en 2009, aquel gran equipo en donde fue figura Juan Sebastián Verón (El hijo de la inolvidable “Bruja”), dirigido por Alejandro Sabella que se consagra campeón, luego de jugar 16 cotejos, al superar a Cruzeiro de Brasil.
Síntesis
Peñarol: Ariel Pintos, Ricardo Soria (Luis Esperanza), Elías Figueroa, Jorge Peralta y Alberto Martínez; Milton Viera, Néstor Goncálves, Alfredo Lamas y Ermindo Onega; Nilo Acuña y Luis Lamberck. DT: Osvaldo Brandao.
Estudiantes: Errea; Rubén Oscar Pagnanini, Hugo Spadaro, Néstor Togneri y José Hugo Medina; Carlos Salvador Bilardo, Carlos Pachamé y Jorge Solari; Marcos Conigliaro (Camilo Aguilar), Juan Miguel Echecopar (Christian Rudzki) y Juan Ramón Verón. DT: Osvaldo Zubeldía.
Árbitro: José Dimas Larrosa (Paraguay). Estadio: Centenario (Montevideo). Espectadores: 60.000.
Verón: “Hicimos historia de la mano del Maestro Zubeldía”
El ex futbolista Juan Ramón Verón, figura excluyente en El equipo de Estudiantes de La Plata que hace 50 años conquistaba su tercera Copa Libertadores consecutiva, recordó que “hicieron historia” de la mano del entrenador Osvaldo Zubeldía, El más importante que tuvo El club: “Hicimos historia de la mano del Maestro Zubeldía. Ese equipo llegó a la final con muchas bajas por lesiones y suspensiones, y sumó a jóvenes que recién aparecían, Osvaldo siempre reinventaba la formación y ese Estudiantes se animaba a todo”, recordó Verón, de 76 años.
El ex futbolista, padre de Juan Sebastián Verón, ex crack “Pincha”, del seleccionado argentino y actual presidente del club, marcó un gol muy importante en esa edición de la Libertadores, El del triunfo sobre River en las semifinales. El máximo goleador de Estudiantes en la historia de la Copa Libertadores, resaltó que El equipo dirigido por Zubeldía no le caía simpático al resto del fútbol argentino: “Dejamos de ser un equipo simpático, porque no nos podían ganar. Haber ganado la tercera Copa en forma consecutiva era impensado en ese momento y menos para un club denominado chico como nosotros, pero lo conseguimos y fue histórico”, explicó “La Bruja”.
‘Sigue siendo lindo recordar esa época, aunque ya faltan muchos muchachos. Parece mentira pero conseguimos todo, era un plantel con un conductor genial que por suerte forjó una mística que se transmitió de generación en generación. Peñarol no era El rival más sencillo, todo lo contrario. Nos conocíamos de memoria. Fueron dos batallas muy apretadas, ganamos por la mínima diferencia como locales y en Montevideo mantuvimos El cero a cero y volvimos con la Copa a casa”, concluyó Verón.