“Después de esa derrota, que fue muy dura en Boca Unidos, nos propusimos con el plantel que cada partido que jugáramos iba a ser una final, que no teníamos que mirar la tabla de posiciones, porque en algún momento iba a parecer que estábamos alcanzando a los que estaban por encima, y en algún momento iba a parecer que se nos escapaba. En cada partido teníamos que tratar de sumar. Teníamos que hacernos fuertes de local. Eso se logró, tuvimos una racha de 10 o 12 fechas sin perder de local, 8 partidos invictos. Empezamos a hacernos fuertes de visitante trayendo puntos en partidos durísimos. Creo que eso fue sumando y sumando, hasta llegar a esta chance de terminar salvándonos faltando dos fechas, e incluso con la posibilidad latente de aun tener la chance matemática de la clasificación”, explicó.