Barcelona se adjudicó este miércoles la primera semifinal de la Liga de Campeones ante Liverpool, como local, por un amplio 3 a 0 solo comprensible porque el equipo catalán tiene en sus filas a Lionel Messi, autor de dos tantos, el segundo un tiro libre monumental cuando los "blaugranas" eran dominados y que transformó un potencial empate en goleada exclusivamente por su magia.

































