Nada podía fallar ni salir mal, para el club de Toviggino, el mandamás de la AFA. Lo pusieron a Silvio Trucco en campo y Andrés Merlos (el juez de Unión-Boca) en el VAR junto a Baliño. En una final, Central Córdoba le ganó al duro Newell’s de Heinze en Santiago del Estero.


































