Vayamos a lo que le pasó a las dos selecciones campeonas del mundo cuando al poco tiempo de alcanzar la gloria, se encontraron en el camino a una Copa América. La de Menotti, en 1979, con un equipo en el que el único campeón del mundo era Passarella. Allí aparecieron jugadores como Gáspari, Sergio Elio Fortunato, Van Tuyne, Pepe Castro y otros de buen pasar en el torneo local pero muchos debutantes y sin roce internacional. A Menotti no le importaba esa Copa América, sino que preparaba al equipo para las giras por Europa con el prestigio de ser los campeones del mundo. En el 87, con Bilardo, Argentina apenas pudo jugar por el tercer puesto, aún con la presencia de un Maradona que llegó al torneo en el final de una extenuante temporada en Italia. La chapa de campeones del mundo quedó, en ese equipo, como una simple carta de presentación pero nunca correspondida en el terreno a la hora del juego.